"Yo no tenía empacho en preguntar. Es algo que no le gustaba a algunos"

Wilge Delgado Ramos ha sido la voz, de puño y letra, de todo aquello que debió, debe y deberá ser contado porque es la voz de una ciudad que existe pese al gusto de algunos. 

En el momento que te dieron la distinción creada por el Consejo destacaron dicho nombramiento por su sensibilidad social, su historia de superación personal y el compromiso para reflejar la realidad de los distintos barrios de la ciudad 
¿Qué realidades sentís que si vos no las hubieras reflejado hubieran quedado en el olvido?

Creo que todas. Todas. La muestra es lo que se ve hoy en día ¿Vos ves algún medio que refleje lo que está pasando en los barrios? Ninguno. Todos se desviaron. Creo que uno de los motivos por los que Zidar me dejó sin trabajo es justamente por eso, por mi compromiso con los sectores desprotegidos que necesitan que se sepa que no son todas malas ondas, también había alegría, también había reuniones de confraternidad, de compartir cumpleaños, no era todo bronca. Entonces se piensa mal de que la gente pobre sólo sabe de reclamos, es mentira. Esta bien, hay sectores dentro de los barrios que también no saben aprovechar las ocasiones. Eso también hay que remarcarlo. Lo he charlado mucho con jóvenes. Uno de los ejemplos de superación es el San José Obrero, donde están involucrados jóvenes de ambos sexos y que no le hacen asco al laburo, pero no por eso dejan de fumar o de tomar una birra, no es que son los santitos, pero creo que ese es el reflejo de los barrios, de la postal que no se ve, porque para Bariloche la única postal es la nieve, Catedral y el Centro Cívico, pero de los barrios altos nada.

¿Tu sensibilidad social se relaciona a no poder mirar para otro lado? ¿Sentías que no podías hacer la vista gorda como los demás sino que necesitabas involucrarte?

Sí, creo que es una necesidad teniendo en cuenta la clase social a la que pertenezco. No soy ni intelectual de clase media ni burgués de clase alta, soy bien de clase baja y eso creo que se refleja en uno mismo pero también hacia el otro y por eso las puertas de las familias de los barrios me las abrían sin ningún problema. No me veían como el periodista de saquito, corbata y trajecito  que miraba por donde pisar.

Que aparecía cuando era necesario o cuando necesitaban la noticia...

Claro, claro o en época de elecciones. Y lo que la gente me decía cuando les hablaba era “Que vengan todos los partidos. Que traigan algo. Yo después en el cuarto oscuro decido”. Eso es real. Tanto es real que muchos candidatos después se vanagloriaban de que los seguían, de que tenían muchos seguidores, que estaban con estos y estos, y en el sufragio, en el conteo de votos, no estaban con ese candidato y después se preguntaba “¿Qué carajo pasó?”. Pasó que la gente tampoco es tan boluda.

¿Cuáles fueron los momentos que sentiste que tu profesión marcó un antes y un después? 

No, no, no, yo creo que es una definición que en algún momento un periodista me dijo Reconozco tu laburo porque hay un antes y después de lo que hiciste en relación a otros que nunca habían hecho este trabajo. Pero yo nunca lo sentí. Desde la primera nota que hice en el Pilar 1 hasta la última nota siempre fue el compromiso permanente, en todos los sentidos.

En los años que visibilizaste situaciones ¿Tuviste problemas en las notas de redacción que fuiste haciendo?

No, no. En un solo barrio tuve problemas. Fue en el 28 de Abril en la gestión de César Miguel, ahí él tenía dos punteros que eran muy pesados y cuando iba a hacer notas se acercaban y me decían “Tené cuidado con lo que escribís”

Cuando llegabas, no habias hecho nada y ya te venían a hablar….

Si, si, si, ya me conocían y sabía lo que iba a decir pero no les di bolilla, seguí escribiendo lo mismo: la verdad, lo que me decían los vecinos y seguí yendo al 28 de Abril y los veía a los dos. No los voy a nombrar, uno estuvo mal del corazón y el otro reconoció que estuvo mal pero después nunca tuve problemas por los barrios el tiempo acomodó las cosas…..

¿Cómo ves hoy el periodismo en la actualidad? ¿Sentís que quizás hoy el periodismo está más lleno de empresarios periodistas que de gente que realmente le interese visibilizar la situación local?

Yo creo que hay periodistas que quieren visibilizar, pero el sentido empresarial que tiene la mayoría de los medios periodísticos, hacen que los obliguen a hacer otro tipo de trabajos y eso se refleja en el despido mío de El Cordillerano. Entonces si no les gusta una nota o no les gusta lo que estas escribiendo te dicen “No porque ese es hiperkirchnerista”. Por ejemplo hacía las notas del San José ObreroAntonio Zidar me decía “¿Por qué haces tantas notas de ellos?” y yo les decía que era porque no hay otro ejemplo como ese en San Carlos de Bariloche. Estaba Héctor Arcore que era el Secretario de Redacción y le decía “Héctor decile si hay otro grupo” y Héctor tenía que reconocerlo y dijo “No, la verdad que no” y entonces Zidar me dice “Bueno hace la nota pero no lo nombres al coordinador porque es un hiperkirchnerista. Así tal cual.

¿Y de qué querían que escribas?

Lo que lees hoy. Lo que podes leer hoy en todas las páginas web. Por ejemplo yo busco alguna noticia que se destaque y no, son todas realmente de medio pelo, realmente de medio pelo.

En tu libro “Una vida llena de lagunas” que presentaste hace poco tiempo describís lo que fuiste viviendo ahora ¿Qué te fue pasando internamente en tu carrera con las cosas que fuiste viviendo? ¿Pudiste procesar ser testigo de esas realidades en tu interior?

De acuerdo a las situaciones que uno vivía. También me había propuesto internamente de que lo que vivía, no me joda. No me joda internamente. Podía ver mucha miseria, como en el basural en el ´90 donde veía familias buscando comida con carpas que vivían con sus chicos y que eso no me jodiera, que eso no se refleje en la vida cotidiana de mi hogar y eso lo logré. Separaba las cosas. Sabía lo que estaba pasando pero no era que yo tenía que estar todo el día pensando ¿Cómo hago? ¿Qué hago? ¿Cómo digo? No, eso no. Como una enfermera cuando está con un paciente, tiene que hacer eso, porque si se lleva el dolor que está viviendo a la casa, perdiste. Perdiste totalmente.

Más allá de tu pasado futbolístico ¿Qué otras profesiones u ocupaciones has dejado de lado por el trabajo de periodista?

Todas las demás profesiones. Todas las demás. Empecé en una fábrica que fabricaban lijas, después en una tornería, después en una fábrica de plásticos, después carpintería, después lustrado de muebles, después metalúrgica. Estuve en una fábrica Drean de lavarropas y cocinas, estuve en la fábrica de algodón Estrella. Hice de todo y de todos los laburos hasta que un poco me independicé en el trabajo de lustrado de muebles. En lustrado de muebles ya empecé con mi pareja. Había nacido mi hijo Facundo en el ´81 y ahí empecé a trabajar por mi cuenta y realmente me iba bien. Hasta que se dio el cambio a Bariloche.

Y si tu realidad hubiera sido otra ¿Hubieras elegido también ser periodista o que otra cosa te hubiera gustado ser?

Lo de periodista nunca fue una elección. Jamás pensé en ser periodista. Nunca. Nunca pensé en ser periodista. En Buenos Aires cuando ayudaba a las Madres, ayudaba al CELS, ayudaba al grupo de familiares de detenidos y desaparecidos y por entonces íbamos a la radio, por ejemplo, pero no decía Uy me gustaría hacer esto”, no, no, la verdad que jamás. Hasta que llegué a Bariloche. Me gustó la forma de decir las cosas de Gente de Radio: Leonardo Jalil y Liliana Romero. Me acerqué y ahí fue que me dieron un lugar, pensando en que podía ser algo como un corresponsal barrial. Eso me interesó mucho y empecé a laburar y no lo dejé más. Pero no es que fui a una Universidad y dije “Quiero ser periodista, quiero esta carrera”, para mi la universidad fue la calle. Esa fue mi universidad.

Además formaste parte de aquella primera camada fuerte de periodistas de Bariloche…

Claro, estaba Carlos Calvo, Luis Baigorria, Pancho García, era otra cosa. Era reflejar realmente lo que estaba pasando. Vos fíjate que en la nevada del ´95, yo me instalé en las 34 Hectáreas. Me puse el puesto ahí, dormí ahí. Pedíamos colaboración para la gente que necesitaba y se llenó la cabaña de Gente de Radio de alimentos o venían y nos decían “Lo traemos acá porque no confiamos en la Municipalidad”
























Habiendo transitado las calles de esta ciudad habrás escuchado la teoría de “Las dos partes de Bariloche” (una parte de los kilómetros y otra la parte del alto) ¿Sentís que existe esa división?

Sí, es realmente más que obvio. Vos lo ves, la propaganda que te hacen de Bariloche en la aparece Cerro Catedral, aparece el Centro Cívico y si aparecen chicos son todos rubiecitos, ahora cuando se habla de hambre, muestran a los negritos.

¿Sentís que todos los funcionarios que fueron pasando profundizaron esa división para que la gente lo sienta más palpable?

Yo no sé si lo hicieron a propósito o no pero creo que no cumplieron con lo que se había prometido. Ninguno de los candidatos. Creo que César Miguel perdió una gran oportunidad de hacer cosas excepcionales para Bariloche pero no lo hizo por su compromiso con la derecha del peronismo, como Pichetto, Julia Alsogaray, etc. Tenía casi el 90% de la población con él, no lo supo aprovechar y perdió y hoy en día está en el olvido totalmente. Después cada uno de los candidatos que surgieron, los que prometían esto o el otro, ninguno cumplió en profundidad. Ninguno, ninguno.

Nadie hizo nada…..

Creo lo que acá sigue pasando es que en el partido los que están arriba son los que mandan. No hay candidatos que se eligen dentro de la gente misma sino que lo elige la cúpula. La cúpula dice “Yo quiero que Juan esté a la cabeza” o “No, no María no, José tiene que estar” y eso no es democracia.

¿Cuál de los Intendentes sentís que se preocupó más por la gente? Hoy se habla mucho de lo que fue la gestión de Beto Icare pero ¿Sentís que hubo otros?

No, no, no. Yo de Beto Icare resalto el hecho de haber dialogado con la gente, de haber recibido a la gente. La gente que iba a la Municipalidad y decía “Quiero hablar con el Intendente” tenía acceso libre. Podía hablar. Después lo solucionaba, en parte si. Pero no voy a decir que fue el mejor Intendente y que hizo grandes cosas. Creo que hizo las cosas que pudo hacer o que lo dejaron hacer pero tuvo una relación muy, muy estrecha con la gente en los barrios. Tanto es así que cuando falleció Beto, cuando lo llevaban hasta el Valle del Descanso, la gente en los barrios y en las veredas lloraba. Yo hablaba con la gente que estaba en la calle porque estaba como movilero y les preguntaba justamente eso y me decían “Lloramos porque nos escuchaba. No me interesa si solucionó o no, pero nos escuchaba” y eso no sabes lo importante que es para la gente pobre, que el que está arriba lo escuche. Es importante.

¿Y después el resto nada más o alguno que destaques o te haya sorprendido?

No, no, la verdad que no. Cada uno de los que pasaron, de una u otra manera, no solamente a mí sino a la gente, la defraudaron. Quizás un poco podemos destacar a Chiche Costa. Chiche Costa si laburó. Laburó y bien realmente. No es que cambió totalmente todo pero realmente hizo cosas muy importantes. Como la relocalización de lo que es hoy el barrio 2 de Abril, por ejemplo.Fue en su gestión donde Karina Salaberre y Janet Lamuniere, que son dos dirigentes sociales con mucha polenta trabajaron con los dirigentes barriales de cada uno de los cinco barrios y realmente llevaron adelante un trabajo realmente muy, muy bueno. Pero después para destacar otra gestión, sinceramente no. Hasta el día de hoy.

Lamentablemente debemos mencionar que hoy te encontras sin trabajo por una decisión unilateral por parte del nuevo dueño del medio en el que trabajaste por más de treinta años ¿Tuviste posibilidad de hablar con esta persona?

No. Lo único que una vez cuando iba a comprar algo me encontré con Zidar y como demoraba tanto el juicio le dije “Antonio, que mal tus amigos de arriba” y me dijo “Uu la verdad que no pensé que iba a ser así, discúlpame. Pero te conviene porque te van a tener que pagar con intereses” pero, le digo “Acordate que tengo 77 años, si están esperando que me muera, no lo van a lograr” y de ahí se cortó la conversación. Ni perdón ni discúlpame ni porqué lo hiciste, nada. Si puede dormir, es porque su conciencia se lo permite.

¿Qué planes tenés para continuar esta visibilización de realidades?

Planes tengo el de armar un blog. Armar un blog y hablar con los referentes barriales para exponer las realidades de cada uno de los barrios. El tema es que no sé cómo se arma un blog, hasta ahora ese es mi impedimento. Lo hablamos mucho con Matías Calfuquir, que hay resaltarlo, es un dirigente barrial excepcional, vive en el barrio 10 de Diciembre y también lo hablé con Daniel Fuentes, el profesor Ricardo Daniel Fuentes y estaban de acuerdo, ellos decían que la verdad que sí, hace falta algo, pero yo les decía “¿Cómo se hace?” y eso tengo que hacerlo.

Además ahora contas con más herramientas que las que antes ¿Cómo era hacer periodismo antes?

Tenía un grabador, porque era lo que me servía para hacer las notas y después desgrabarlas en la redacción del diario. Para la radio grababa también y se pasaba al aire lo grabado, a veces por partes, en tres o cuatro etapas. Por ejemplo la historia del Bicho Hernaes ¿Quién es Bicho Hernaes? Bueno hice una nota con el larga y se pasaba en la radio en Gente de Radio se pasaba una parte una mañana, otra mañana otra parte y se iba pasando así.

Después de tantas notas ¿Tenes alguna nota favorita?

No, no, me encantan todas. Porque desde ver a los vecinos de El Frutillar abriendo una zanja para contar con agua en el ´89 o la relocalización del 2 de Abril a las 34 Hectáreas o el basural a cielo abierto o el barrio Pilar 1 y todos los problemas que tiene. Me encantó el laburo que hicieron en el 10 de Diciembre por ejemplo, como la gente, las mismas familias trabajaron, aprendieron a hacer sus casas y lo hicieron. No puedo decir una en particular. Por supuesto hay algunas que resaltan más que otras como el 17 de Junio de 2010 que con “La Tana” cubrimos el tema de los asesinatos de Sergio, Fabio también y estaba Carrasco. Eso fue algo que nos pegó muy fuerte a todos. Por lo menos a nosotros con “La Tanita”, “La Tana” Bartoliche que es una gran fotógrafa que lo sentía realmente lo que estaba pasando.
Después los saqueos del año 2001 y eso fue algo muy muy fuerte que también lo vivimos con “La Tana”. Hay algo que a mi me llamó la atención, primero fue que de golpe viaja Goye a Buenos Aires. Deja la Intendencia a cargo del Consejo Municipal y cuando vamos al Chango Mas estaban alrededor de quince a veinte personas, no mas que eso. Estaba el “Mohica” a la cabeza, “El Mohicano” entonces hablo con el y le digo “Che Moica ¿Qué pasa?” y me dice “Venimos a pedir bolsas de comida. Anoche (por el día anterior) nos enteramos que le dieron ochenta bolsas a la gente de otro barrio (cosa que era cierta) entonces estamos pidiendo eso”. Sale el comisario, que hoy esta al frente de toda la policía, y los recibe y les dice “¿Qué quieren?” y le responden “Queremos hablar con el gerente”, “Bueno espere” le responde. Están esperando y de repente unos chicos tiran piedras y empiezan las pedradas, pero había seis policías no mas. Ahora ¿Porqué no llamaron más policía? Porque después el grupo entro, saquearon y se fueron. Se fueron y nosotros con “La Tana” dijimos “¿Qué hacemos? Vamos a ver si pasa algo en Diarco”. Fuimos al Diarco y no pasaba nada, cuando pasábamos por la ruta veíamos grupos de vecinos que se iban acercando al Chango Mas y le digo a “La Tana” “Tana, se va a poner feo”. Se fueron juntando y ya no eran veinte sino cincuenta o cien y seguían los seis policías ¿Por qué?.

Hicieron como una zona liberada….

Prácticamente. Jamás nadie de la policía me supo responder eso.

¿Se los consultaste?

Si, si. Yo no tenía empacho en preguntar. Es algo que no le gustaba a algunos. A Zidar por ejemplo no le gustaba que haga preguntas, como el decía “preguntas difíciles”. Yo un día me acuerdo que estaba con el Ministro de Salud Zgaib y estaba saludándolo cuando Antonio Zidar por interno, que estaba escuchando me dice “Wilge, dame con Zgaib por favor” y le digo “Bueno. Señor, Antonio Zidar quiere hablar con usted” y le dice “Hola Doctor disculpe a veces Wilge no hace las preguntas que..” y lo interrumpe el ministro diciéndole “No, te equivocas, nos saca las telarañas de la cabeza”. El propio Ministro lo hizo callar a Zidar.

¿Cómo viviste la etapa del aislamiento preventivo y obligatorio?

Todas las cosas las tomo con calma. Sinceramente creo que de los hechos que puedo destacar de mi personalidad es que no me hago problema por nada. ¿Tengo un problema? Ya se va a solucionar. Si me hago problema de ese problema empiezo a tener dos problemas entonces no me sirve. Entonces bueno, me quedé sin trabajo, bueno, vivo de la jubilación mínima y algunos amigos me van a dar una mano, cosa que sucedió, amigos que de a poco fueron dándome una mano. Buscar trabajo era imposible por la pandemia, porque los medios no te necesitaban. Hable con algunos y me decían que no podían pagar y los entendía, los entiendo, asique bueno fui sobreviviendo pero lo que mas me jodió la pandemia fue que no pude viajar a ver a mi familia a Buenos Aires.

Este blog ha desarrollado diversas entrevistas a ciertos artistas, de todas las ramificaciones artísticas ¿Cuál es la que mas te gusta o la que mas aprecias?

La música, en todas sus variantes, desde la clásica hasta la cumbia. Todas las variantes y si hay alguna que me gusta la dejo y sigo escuchando y sino me gusta lo cambio y listo.

¿Has incursionado en la música tocando algún instrumento?

No, no, no. Estuve muy cerca de mi cuñado que falleció que fue Roberto Navarro quien tenía un dúo con Claudio Chehebar y que realmente hacían una música espectacular, espectacular realmente y me gusta mucho la música andina. Quizá porque soy nativo de Bolivia, porque nací en Bolivia, pero me gusta mucho la música andina del Perú, de Chile, de Ecuador me gusta mucho o Costa Rica, Guatemala también tiene su ritmo, Brasil por supuesto y el Uruguay con el candombe.

¿Cómo fue el proceso de escritura del libro? ¿Sentís que te quedaron cosas por decir?

Siempre queda algo, siempre queda algo por decir. El tema es que cuando empecé a escribirlo no pensaba en el libro, simplemente pensaba en escribir porque a veces recordaba cosas que pasaba con mi hermana de chiquito, de adolescente, de los distintos laburos que tenía, amigos del Oruro en el fútbol y fui reflejando de a poco. Todo eso lo escribí en varias páginas, se lo mostré a algunos amigos y Ricardo Daniel Fuentes después de leerlo me dijo “Negro, esto tiene que ser un libro”, pero faltaba la última parte. Las últimas dos páginas del libro fueron por sugerencia, porque me dijeron varios incluso Hugo Llorente, un compañero de El Cordillerano, me decían “Wilge, tenés que actualizar, tenés que contar algo de lo que pasaste en El Cordillerano en los últimos tiempos”. Es lo que me faltaba porque no lo había escrito eso. Lo agregué y Daniel Fuentes se encargó de hacer el prólogo, mi hijo Facundo Delgado se encargó de hacer la tapa y así surgió. Primero fue en PDF después bueno ¿Cómo hacerlo en Papel? ¿Cómo editarlo? Bueno, hablando con los amigos, cada uno me tiró unos mangos. Uno de mis amigos de los Danger, que es el grupo de Oruro que nos conocimos en el ´70, que vive en Suecia, leyó que yo escribí “Estoy sobreviviendo” y pensó que estaba mal, que estaba enfermo y me llamó, me dice “Hermano, ¿Qué te pasa” y entonces le digo “No, me quedé sin laburo por eso digo sobreviviendo, la jubilación es mínima no me alcanza” y me dice “Bueno, ¿Cuánto necesitas?” y me mando diez mil pesos. Algo tremendo. Un amigo que no veo desde el ´70 que te diga ¿Cómo estas? y que te mande diez lucas, aunque hubiese mandado cinco o cinco pesos, el tema es la actitud. Y Ahí se fue armando con el apoyo de varios amigos. No puedo dejar de mencionar a Juan Pablo Muena porque el es el que me dio una mano y Norma Gomez, Daniel Sanguinetti que también me dieron una mano y con eso logré juntar la guita para editar el libro.

¿Y que te han contado del libro los que lo leyeron?

Hay algunos como Tony Romano que es un amigo me decía, “Ahora me doy cuenta porque sos una gran persona”

¿Qué mensaje le darías a las personas que aún no conocen tu trabajo? ¿Qué mensaje le dejarías a las personas a tus seguidores de todos estos años?

Si hay un mensaje es que exista la posibilidad de intercambiar opiniones, de juntarnos, de contarnos cosas de las que han pasado, de las que podrían pasar pero después no hay un mensaje dirigido a nadie en particular sino a todos en general. Saben el número de mi celular que es el 2944318053 me llaman, nos juntamos, charlamos, me cuentan sus historias, yo las mías e intercambiamos anécdotas.











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